Mi inspiración me mueve a hablar de formas mudadas a cuerpos nuevos:
dioses (pués vosotros cambiasteis incluso éstos)
inspirad mi proyecto y desde el comienzo primero del mundo
dirigid mi canto sin interrupción hasta mi propia época.
Antes del mar, de la tierra y del cielo que lo cubre todo,
la naturaleza ofrecía un solo aspecto en el orbe entero,
al que llamaron Caos.
Que ese día que no tiene derecho más que a mi cuerpo,
acabe cuando quiera con el devenir incierto de mi vida;
que yo, en mi parte más noble, ascenderé inmortal por encima
de las altas estrellas y mi nombre jamás morirá, y por donde
el poderío de Roma se extiende sobre el orbe sojuzgado la gente
recitará mis versos, y gracias a la fama, si algo de verdad hay
en los presagios de los poetas, viviré por los siglos de los siglos.


